
Un final trepidante que me dejó noqueado, casi tan noqueado como el ‘Vicious’. Quedé simplemente anonadado, y de primer impacto, creí que Cortez iba a hacer algo en ese instante, como amonestar a Mayweather y no contarle la caída al joven de 24 años.
No fue así. Legalmente lo que hizo Floyd Mayweather está bien, pues se alega que el boricua Joe Cortez dio la orden de proseguir el combate, aunque ni siquiera estuvo atento cuando el astuto moreno noqueó a Ortiz.
Todo inició cuando en un momento de emoción e ira conjuntados, el peleador estadounidense con sangre mexicana, dio un cabezazo certero y por lo visto intencionado. Y sí, lo recalco, el propio Ortiz había utilizado la cabeza durante los pasados tres asaltos, y Cortez le había llamado la atención.
Fue tal el arrepentimiento del joven, que inmediatamente acudió a Floyd para abrazarlo, besarlo en la mejilla y pedirle una atenta disculpa, casi arrodillándose.
Ortiz fue amonestado con un punto. Todo parecía volver a la normalidad. Y mientras Joe Cortez atendía un asunto con los jueces, el ‘Vicious’ aprovechó nuevamente para ir y abrazar al veloz ‘Money’, en forma de disculpa, inmediatamente de soltarse: ¡bum! Mayweather suelta dos golpes que hacen desvanecer a Ortiz.
¿Fue esto deportivo? De ninguna manera, pero no le importa a Floyd. Lo que el ‘Money’ busca es eso, dinero, sólo dinero. ¿Es difícil de entender?
Lo que aquí no fue deportivo, fue la marrullería lamentable de Víctor Ortiz, sin embargo, la actitud tomada por Mayweather es algo terrible. Puede ser más legal que el mismo gobierno, pero sigue siendo un acto de repudio.
Sí, y aunque duela, a Floyd le gusta ser odiado. Quemar billetitos, presumir casa, enseñar autos y gritar a los cuatro vientos que es millonario, es parte de la vida cotidiana de Floyd ‘Money’ Mayweather.
Ese estilo arrogante, engreído y déspota, puede no ser más que un protocolo para adquirir fama y estilo ante la afición, que no muestra más que detestar a Floyd.
Mayweather vive del dinero y nació para trabajar con dinero, y así será mientras él se quiera conservar en el mundo boxístico.
Si se da una pelea con Pacquiao, bien, si no también. A este hombre no le importa lo que opine la gente. Por supuesto que le interesa la bolsa que ganaría si enfrenta al astro filipino (arriba de los cien millones de dólares), pero no vive de la opinión pública.
Bien puede hacer una revancha con Víctor Ortiz y no pasa nada, vuelve a llevarse arriba de veinte millones de dólares a su casa y darle otros dos al joven.
No soy un fanático de Mayweather. Tampoco me la vivo observando sus peleas, pero acepto que es un genio en la industria.
Se puede alegar que enfrentó a un Márquez de peso ligero, a un Mosley acabado y un Ortiz con su poca deportividad. Pero el lenguaje oficial de Floyd, es el efectivo y quien diga lo contrario, que me diga por qué.
Y si se llega a dar un Mayweather vs. Pacquiao, no dudemos que todo esto ha sido estrategia de Floyd. Volver, enfrentar a Ortiz, ganar repudio y fama, y lo que sigue, enfrentar a Manny y ganar la bolsa más grande en su vida.

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